Servibal ha caído.

Lamentablemente, la imposición en plaza del alumbrado público a LED (a nuestro criterio apresurada e insuficientemente justificada) nos ha dejado en el camino. La recesión que lleva más de tres años nos ha descapitalizado haciendo imposible el reciclado.

Desaparece así una empresa nacional y una fuente de trabajo genuino, dentro de un ramo en el que, junto con otras empresas colegas, se había desarrollado un alto nivel de calidad que incluía productos que cumplían normas internacionales.

Hay quienes están tratando esforzadamente de adaptarse al cambio, a los que no podemos sino desear que lo logren. Aunque sabemos de las dificultades que afrontan, compitiendo con una importación indiscriminada, que incluye muchos productos con publicidad engañosa y que no cumplen con ninguna norma.

Lo único que nos queda es agradecer el inestimable apoyo que hemos recibido en todos estos años, tanto de clientes como de proveedores.